Cada nota es una palabra, cada compás una frase y cada canción un recuerdo

El piano, para unos un mero instrumento, para otros una forma expresión, y para mí uno de las mejores cosas que existen en esta vida.

Con tan solo tres o cuatro años comencé a dar clases de piano, a muchos quizás os parezca exagerado pero lo cierto es que desde mucho antes yo ya mostraba interés por él, me encantaba sentarme y escuchar como mi abuela lo tocaba, y creo que no ha habido clase en toda mi vida a la que fuera sin ilusión y entusiasmo por mejorar y aprender .

Tomé clases hasta hace un par de años cuando mi profesora se retiró, y por unas cosas y otras decidí no buscar otro profesor y dedicarme más a ello en mis ratos libres. Poco a poco lo fui dejando, y no sabéis como me arrepiento de ello. Hace unos meses decidí sentarme frente a él de nuevo y recuperar el tiempo perdido, el resultado no fue para nada el esperado , había perdido muchísimo nivel y soltura, pero me volví a sentir completa. Sabía que en cuanto le dedicará más tiempo y practicara de nuevo volvería a tocar como antes o incluso mejoraría, ya que el piano es como la vida, sin constancia y esfuerzo todo se desvanece, nos quedamos con la esencia pero perdemos su grandeza. 

El piano puede ser muchas cosas y puede ayudar a la gente de muchas maneras, potenciar la expresión es una de ellas. En mi opinión no hay mejor manera de desinhibirse, de olvidarse del mundo o de ponerle a cada momento una melodía. La música forma parte de nuestras vidas y tener el privilegio de tocarla, de representarla por ti mismo y de hacerla tuya, no solo te llena y crea una sensación de plenitud y paz contigo mismo , te forma como la persona que eres, te completa.

Puede que no sea una pianista brillante , ni mucho menos, pero la sensación que me produce poder componer una melodía es mágica, porque cada nota es una palabra, cada compás una frase y cada canción un recuerdo, es parte de ti.

Os dejo dos frases que considero que describen el piano de manera perfecta :

“El piano concentra y resume en él todo el arte entero”  (Franz Liszt)

“La vida es como un piano, lo que se obtiene de él depende de como usted lo juega/toca” (Tom Lehrer)

“La vida es como tocar el piano. Primero aprender a tocar usando las normas, luego debes olvidar las normas y tocar con el corazón.” (autor desconocido)

Grand piano

 

Babsti

 

 

“En ese momento nos perdimos a nosotros mismos”

Aunque mi blog está basado en experiencias personales me parece importarte hoy hacer una excepción y escribir por todas aquellas vidas que descansan desde hace ya diez años en este día.

Ninguna vida es irrelevante , todos aportamos algo a este mundo , ya sea a otra persona, un grupo o a gran escala . Cada uno de nosotros somos una vida, y de vidas está formado nuestro mundo, amigos . Hacer desaparecer o incluso minar una sola de ellas significa muy poco de nosotros , significa nuestra propia destrucción , tanto del mundo como de nosotros mismos .

Tanto hablamos de avances tecnológicos o científicos que olvidamos que ninguno de esos avances sería posible si dejáramos de existir . Somos lo que somos porque todos somos uno, y aunque muchos no lo quieran ver , ninguna vida es mas importante que otra, absolutamente ninguna, y nadie debería, por tanto, tomarse el derecho de arrebatárnosla.

A menudo me pregunto : ¿Existe un conflicto o necesidad tan sumamente importante como para acabar con una vida ajena o incluso con la nuestra propia?

Hace diez años no perdimos 192 maravillosas vidas, perdimos mucho más que eso, perdimos un poco de nuestro mundo, de nuestra esencia y dignidad, nos perdimos a nosotros mismos. 

Cuidemos de nosotros , cuidemos nuestro mundo.

Babsti.

(Aunque en este post reflexiono acerca de dicho suceso, es válido para todas las demás atrocidades que ocurreen nuestro cada día menos mundo)